Tras dos horas de deliberar en secreto, los jueces de la Sala III condenaron este mediodía a prisión perpetua a Arnaldo Germán Castro, de 22 años, quien estaba imputado de haber matado a golpes a su hijo Valentino Jeremías Castro Salvatierra, de tres meses, en junio de 2010.

La audiencia arrancó a las 9.30, ocasión en la que la fiscal pidió prisión perpetua para el acusado, mientras que su abogado solicitó la absolución. Luego, los jueces le cedieron las últimas palabras a Castro, antes de dar a conocer la sentencia. Entre sollozos, sostuvo: "en ningún momento descuidé al bebé, lo amo con toda mi alma". Y agregó: "me culpan de algo que no hice, no creo que ningún padre sea capaz de hacer algo así". Después, los jueces de la Sala III pidieron desalijar la sala para deliberar.

El juicio comenzó el martes, cuando declararon el acusado y la mitad de los 27 testigos, entre ellos su concubina Jimena Priscila Salvatierra, quien también estuvo imputada pero hace un año fue sobreseida. Tanto la familia de la mujer como la del imputado insistieron en la inocencia del padre de Valentino. Incluso insinuaron que el bebé pudo haber sido golpeado por una tía de Jimena que padece demencia senil o que pudo haberse caído dentro del hospital. LA GACETA ©